viernes, 25 de enero de 2013

Y una tarde la última



Y una tarde en que sin previo aviso
llame a mi puerta Aisa, con la segur
filosa en la mano.
Y el libro de mi vida bajo el brazo
aspiro a tener tan solo el momento
para escribir un Tú.
En el reverso blanco de su último pliego
cuadernillo de amor fin necesario.
Darío

martes, 22 de enero de 2013

La Ronda

Es una calle negra y larga, como pecado de cura. Solo hay casas de dos alturas, de amplio portón y zaguán luengo.
Los suelos de los zaguanes, parecían prolongación de los cantos que solaban la calle.
Los arcos de las puertas sillares rancios de arenisca vieja. Los muros, de piedra y cascajo en adobo de mortero.
Ventanas sin alfeizar, con ventano y contraventano, parecen querer dejar la luz del día fuera.
Ahora es de noche, al fondo se adivina un río y campos de labor. Un silencio solo rasgado por un grillo.
Arriba el cielo y la luna, vestida con un traje de noche, un traje de nube gasa apolillada  de luceros.
Lejos se escucha un canto y el aire trae rasgueos de guitarra. Rondan en el barrio alto.
Tras la puerta esta la Rosa con su mandilón de fiesta, tiene pasticas y vino pa agasajar los mozos por si vienen a rondala.
Pero la ronda pasa, guitarrico y bandurria, panderta castañuela y hasta una gaita; que en el barrio alto  rondan a las mozas y las dueñas  callan.
Rosa está sola, la ronda no es pa ella; que es pa las guapas, las ricas y buenas y ella es pastora pastora de ovejas, de vellones ralos y la color parda.
Pero en silencio se escucha un silbo, y unas piedrecicas caen en la ventana. Moza  Rosa, que viene tu ronda, que llega el pastor que por ti no come ni duerme ni vive y tampoco canta.

Zagalaaaaaa Rosa salte a la ventana que en el monte solo he dejau la dula por venir a vete que hasta de la ronda y de sus copleros se me encela el alma.
Darío

miércoles, 14 de noviembre de 2012

De la nada los ecos de la nada

La sombra de un recuerdo
agazapada.
Una punzada de dolor
odi-amada
El sabor de la herida
que ensangrentada
me evocan en la boca
tus miradas.
Los poemas que un día
te recitara
de la nada los ecos
entre las cuatro paredes
hoy hueras de mi alma.
anciano seco inútil
Vacío quien vació las esperanzas. 
Dario

miércoles, 31 de octubre de 2012

De Descartes a Kant...

De Descartes a Kant o de Nietzsche a Heidegger
Un circulo vicioso del pensamiento 


Soy quien creo ser porque lo creo
artículo de fe en mi conciencia
me pienso tal cual soy sin excelencia.

Doy fe de mi porque aun existiendo
solo creo que soy por lo que siento
soy pienso siento y en apariencia.

Solo he por causa, mi pensamiento
mi ontos metafísico invento
y aclarar que soy por lo que siento. 
Darío 

sábado, 27 de octubre de 2012

La vida a mi me hizo modesto...

Modesto corredor maratoniano
en la cinta eterna de Möbius
donde solo caminando al paso
fui capaz de batir mis propios récords.

La banda que solo a los altivos
aquellos que alumbran con su ego
creyendo que su sombra solo vive
en distintos avatares y escenarios.

Mas como dice el Buscón Don Pablos
no mejora su estado quien de sitio muda
y nunca enmienda la conducta

Porque la vida es aunque les pese
como el de Möbius es sólido raro
de un único e infinito lado. 
Darío 

miércoles, 17 de octubre de 2012

Jugando palabras

Jugando palabras
de antiguo sentido

Miré su retrato
era un a foto vetusta
con un vaho amarillento
que melando patinaba
la faz las manos.

Una anciana de antaño
de impertinentes de oro
y mirar claro.
pechera enjaretada
de randa las puñetas

Tupé al siglo
y de picaporte
el moño altivo.
el mirar esquivo
del daguerrotipo

Darío

Los lios de la traducción

Fer-li pessigolles a un sac de gemecs
i a ballar amb les rapaciñas el molinet
i una nena bufona cridarà l'Aturuxo
mentre la sidra corre amb un murmuri
A que queda raro 
Darío
P.D.
Solo he tomado una escena folk gallega he buscado la etimología de las palabras y las he "traducido al Catalán" ¿Y no se queda raro verdad?
Caso tan raro como la restauración de la Monalisa 

jueves, 4 de octubre de 2012

Creo en un solo beso

Creo en el beso encadenado
aquel que enreda el alma
con un cepo intangible, dorado
Un beso leve aleve intencionado
un rozar hermanando con los labios
heraldo de profundas relaciones
de abrazos que turban y que excitan
del roce de los cuerpos
de ser dos en un solo orgasmo.
Darío