Me hiciste llorar y yo nunca sollozo
un temblor que recorre mi espalda
sentimiento salobre húmedo y tibio
de una lagrima apenas esbozada.
Una imagen borrosa te imagino
frente a esa losa fría aposentada
me uno a ti y uno mi conduelo
intentando limpiar el cristal de mis gafas
pero no es el cristal lo que me ciega
es una gota de sal que mi ojo derrama
Permanezco junto a ti en tu silencio
mientras rezo una oración por su alma.
Kasi
sábado, 7 de febrero de 2009
El peregrino interno

Sillares enraizados en la historia
Flores labradas por manos de cantero
arañan el cielo en tus agujas
y dan al alquimista peregrino
un fragmento de Dios o su reflejo.
Vidrios que cuentan la historia sacra
y dentro de sus numeros el secreto.
para poder obtener el metal áureo.
Mas nada vale el oro y el secreto.
Si no transmuta tu alma al momento.
Kasi
Suscribirse a:
Entradas (Atom)