sábado, 11 de agosto de 2012

Un diciembre otoñal

Es un diciembre aún otoñal, seco, la nieve no ha hecho acto de presencia solo quedan días para la entrada del invierno.
Recuerdo que ese día me había bañado en el Segre. En una fuente termal que para mi había permanecido desconocida.
A la tarde paramos en este pueblo. Es un lugar recogido sobre si. Se diría edificado en el hueco de una mano. El puño señorial de los Barones de Pinós, un puñado de casas, el palacio, la iglesia.
El panorama discurre lento ante la vista unas nubes como hechas con acuarela emborronan el horizonte mientras maquillan la copa de los pinos que confunde su verde con el verde gris del suelo y el verde azul de la montaña mas lejana.
La ojeada otoñal lo dice todo en este atardecer que no es frío


                                          La niebla melancólica
                                          llorona
                                          pagana en el musgo
                                          peaje de humedad.
                                          La vista corretea
                                          por todo el horizonte
                                         de pico a la vaguada.
                                         Mientras la nubes niñas
                                         nubes adolescentes
                                         se miran en los charcos
                                         espejo de sus ansias
                                         en tanto que los pinos
                                         peinando sus melenas
                                         parece que susurran
                                         un segundo no mas...

Darío

miércoles, 1 de agosto de 2012

La Carta de Federica


Federica:
Ha llegado la cartera
me ha traído tu recado
ni usa el chaleco azul
ni la camisa amarilla
ni carné del sindicato.
Vaya facha de cartera
que me ha tocao
en reparto.
Será una cartera falsa,
interina o eventual
con un contrato de rastro
de saldo de baratillo
un trabajillo tantos
que con eso de la crisis
ahora se prodigan tanto.

Bueno sea que yo tenga
una cartera de saldo
con pantaloncicos cortos
y un muslamen de alabastro
que para si lo quisieran
muchas figuras de santos.

Y por si eso fuera poco
una camisa anudada
dejando ver el ombligo
y una riñonera plana
hasta la canal del ano.

En fin te decía Fede que
ha sido la cartera quien
me ha dado tu carta
de un capítulo lejano
de aquellas memorias viejas
que a lo mejor editamos.

Me hablas de aquel garito
puro gay señores finos
que había en Barcelona
allá en los tiempos de Franco
Dices de los camareros
juncales morenos claros
morenos de verde luna
morenos de picos pardos
Un bar me dices que era
un lugar como en sagrado
donde nunca los maderos
ni la pestañí de paco
metieron nunca la napia
ni mucho menos la mano.

Pues que muy bien Federica
que lo repaso y lo gurado
que mientras haya carteras
no me verás entre mansos.
Darío